Filtración 17/1/2019 Generadores de nitrógeno ahorran recursos en las bodegas
Durante el proceso de fabricación de vinos, la presencia de oxígeno provoca el crecimiento de levaduras y bacterias que causan el deterioro del producto final y alteran su aroma, color y sabor. Para proteger la producción de los efectos negativos del oxígeno, se emplea el gas nitrógeno que, al sustituir el oxígeno, elimina ese impacto negativo.

Por este motivo, es común que las bodegas utilicen nitrógeno en sus tanques, barriles de almacenamiento, en la limpieza de botellas antes del envase y en cualquier otro punto del proceso en que el vino entre en contacto con el aire.

Hay dos maneras para que el productor de vino obtenga el nitrógeno. Él puede adquirirlo de un proveedor externo o generarlo internamente, mediante un generador de nitrógeno instalado en su entorno de producción (en sitio).

Desventajas de los cilindros

Muchas bodegas adquieren nitrógeno en cilindros o dewars de alta presión con programación de entregas, sistema que trae algunas desventajas. Por ejemplo, el nitrógeno suministrado está sujeto a aumentos de precios, contratos de alquiler, cuidados de almacenamiento y seguridad, recargos de entrega y impuestos.

Cuestiones como falta de control de pureza, caudal y presión no permiten que haya confianza de que se está recibiendo y colocando en la producción realmente el gas especificado. Demora en la entrega o incluso la necesidad de atender a un aumento repentino de producción también pueden retrasar la operación.

Otra desventaja del suministro externo de nitrógeno es la necesidad de administrar contratos, que pueden contener renovaciones o aumentos automáticos de precios, así como requisitos de plazo para rescisión.

Todo esto amplía el trabajo administrativo y aumenta los costos operacionales.  El uso de nitrógeno en cilindros sigue aún en la dirección opuesta de la filosofía "lean" de producción, que valora técnicas ágiles y cadenas de suministro más eficientes.

Solución ideal

Una óptima alternativa al suministro externo de nitrógeno es generar este gas en la propia bodega. Esto elimina la molestia de administrar entregas y la preocupación de tener que calcular la cantidad exacta de nitrógeno a ser utilizada en la producción, para que no sobre ni falte gas al final del proceso.

Usar un generador de nitrógeno (equipo que separa el nitrógeno y el oxígeno a partir de una fuente de aire comprimido) es la solución más eficaz y económica para las operaciones de vinificación. Sus beneficios incluyen:

• Suministro confiable y constante de nitrógeno
• Estabilidad de precios a largo plazo
• Reducción del tiempo de gestión del suministro externo
• Aunque la producción aumente, la oferta de nitrógeno se garantizará
• Sistema más confiable y económico en relación al gas suministrado en cilindros

Fácil de operar y mantener

Generadores de gas nitrógeno son fáciles de instalar, comisionar, probar y operar. Se trata de una tecnología ya establecida y de funcionamiento sencillo.

Estos equipos han sido diseñados para operar las 24 horas del día, siete días a la semana, y pueden ser dimensionados para responder a las demandas de caudal de bodegas de todos los tamaños.

Con gabinetes de aluminio ligeros y resistentes a la corrosión, los equipos actuales también soportan mejor los ambientes de alta severidad de las bodegas. Las unidades pueden ser llevadas de un lugar a otro, conforme la necesidad del productor. 

Equipado con un sistema de control de flujo fácilmente ajustable en tiempo real, el generador de nitrógeno en sitio Parker Balston WineMaker proporciona nitrógeno puro y seco, con hasta 99,9995% de pureza.

Este generador emplea la tecnología de adsorción por oscilación de presión (PSA - Pressure Swing Absorption), que hace que el gas atraviese un tamiz molecular compuesto por pastillas de carbono.

La exclusiva tecnología Parker de ecualización de  presión protege las pastillas contra la degradación prematura – lo que optimiza su rendimiento y su vida útil, reduciendo costos. Es importante recordar que las rutinas de mantenimiento son mínimas y que un generador de nitrógeno se paga entre 12 y 18 meses. Parker también ofrece planes para alquilar estos equipos.

Nitrógeno rápido, seco y puro

La instalación del generador de nitrógeno Parker Balston es sencilla: entra aire comprimido y sale nitrógeno. Basta con conectar una fuente de aire comprimido estándar a la entrada del equipo, conectar la salida del generador a la línea de nitrógeno y la unidad estará lista para operar. El sistema fue proyectado para funcionar las 24 horas del día, 7 días a la semana.

De la misma forma, la operación del generador es también simplificada. Basta seleccionar el nivel de pureza deseado y el flujo de nitrógeno de acuerdo con la necesidad del proceso y, en pocos minutos, el gas seco y con alta pureza estará disponible. Una vez instalada, la solución requiere bajo mantenimiento.

Para más información sobre otras tecnologías Parker, vea el websitio de su región.
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